Horarios de Publicacion

**Horario sujeto a Cambios** Miercoles: Los Reyes Cullen..................................... Jueves: Odio x Amor..... Sabado: Sorpresas de la Vida y Ones-Shots...................... ¡DISFRUTENLO!

Administradoras

Mi foto
DaneFals97♥
Me llamo Daneska Fals, vivo en venezuela, valencia, tengo 13 años, signo leo, cumplo en 8 de el 8 (agosto) soy muy loca y rara segun mis amigos (ojo no soy anti-social sino lo contrario) pues yo prefiero leer a ver tv, dormir en ves de salir y cosas así que no van dentro de lo comun! XD.. adoro pasar tiempo con mis amigos y familiares. estar en la compu, leer y escribir, me fascina sobremanera cuando me llega una rafaga de inspiracion (mucha de ella basada en Edward o Jake XD..) gracias por visitarme y estar un rato en mi loka compañia! =)
Ver todo mi perfil

A través del Océano

A través del Océano

Ella Marca La Diferencia

Ella Marca La Diferencia

Los reyes Cullen

Los reyes Cullen

ODIO X AMOR

ODIO X AMOR

Sorpresas de la Vida

Sorpresas de la Vida

Comentarios Recientes

Crédito

Gracias a el blog "Brndhuu Gallery" por el fabuloso diseño =)
viernes, 23 de julio de 2010

A través del Océano

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es una Traduccion de Tatarata.



Capítulo trece: Sorpresaaa!




Mirar fijamente este estante estaba resultando ser uno de los momentos más definitivos de mi vida entera. Nunca pensé que el tercer pasillo de la farmacia del Wal-Mart me haría tal diferencia. Suspiré de nuevo, atrayendo más miradas de la gente que había estado estudiando toallitas femeninas y tampones durante todo el tiempo que estuve aquí. Probablemente se estaban preguntando cuanto más me quedaría parada aquí, con pantalones cortos de cama y un suéter abrigado, mirando desanimada las cajas felizmente coloreadas enfrente mio.



Respiré profundo y halé hacia abajo la prueba de embarazo que se veía más exacta. Sonreí a la mujer mientras pasaba, dirigiéndome a la caja para pagar.



"Edward Cullen," le dije a la señora y ella se revoloteó hacia atrás para recoger la prescripción para la gripe de Edward. Pobre chico. Al principio pensé que le había pasado mi enfermedad. Luego, me di cuenta que todo lo que había estado sintiendo era definitivamente algo diferente. La señora me sonrió cuando le pasé la caja, pero yo tenía una migraña por lo que mis ojos estaban caídos.



"Felicitaciones," dijo. "Para ti y tu esposo. Si es positivo." Mi boca se curvó un poquito, pero cayó de nuevo.



"No es mi esposo," dije tristemente, mirando al precio verde brillante iluminarse en la voluminosa máquina plástica de débito. "Todavía no, al menos". La mujer me sonrió de nuevo antes de pasarme mi recibo y mi bolsa. Le di un pequeño saludo con la mano e hice mi camino a través de la tienda, corriendo de regreso al carro para quitar el frío viento de mis piernas.



Hoy era San Valentín. Mi primero con un verdadero 'Valentín'. Había comprado el regalo de Edward hace semanas, y hoy mientras estaba en el trabajo había llegado. Algo extremadamente especial de mí para él. Froté mis piernas desnudas mientras parqueaba en el supermercado y rápidamente caminaba dentro, llenando el carrito fácilmente y tratando de ignorar las miradas que mi raro traje estaba atrayendo.



Logré meter todo en dos viajes, y fue entonces cuando la burla comenzó.



Esa estúpida bolsa de Wal-Mart estaba burlándose de mi, tentándome, rogándome que lo abriera y sacara la prueba de embarazo.



No podía hacerlo, no aún.



En cambio, desempaqué todo lo que había comprado y lo guardé en su sitio. Edward saldría de trabajar y estaría en casa en una hora, por lo que empecé la cena. Me quité mi suéter, desfilando ahora alrededor de la cocina en mi pijama que consistía en una camisa de tiras gris y unos pantalones cortos color gris con verde limón.



Fue después que todo estuvo ubicado dentro del horno, listo para cocinar, me encontré a mi misma con tiempo para hacer vagabundear en mis manos. Ahí estaba la bolsa de nuevo, asentada en el mesón, gritándome. Me quedé parada ahí silenciosamente, Silvestre haciendo ruido con el agua en algún sitio en la distancia, mi pierna estaba temblando.



Salté hacia el, tirando la bolsa inmediatamente dentro del caneco de la basura pero manteniendo esa estúpida prueba de embarazo en mi mano.



Fui al baño.



Y cuando salí, Sil estaba sentado enfrente de la puerta, mirándome feliz. El no sabía que este viaje particular al baño fue uno de los más importantes de mi vida.



"Hey traserito de lana," mascullé, arrodillándome y recogiéndolo en mis brazos. El inmediatamente se arrojó hacia mi, ronroneando enérgicamente y masajeando mi omoplato. Ensortijé mis dedos entre su piel y acaricie su vientre. "Supongo que esto significa que ya no eres el bebe de la familia."



Creo que fue entonces cuando comprendí que este era el hijo de Edward dentro de mi. Este hombre, a quien amaba más que a nada en todo el planeta, por quien me ponía eufórica al verlo cada día, quien me excitaba solo por pensar en él. Lo amaba tanto, y este, que estaba teniendo, era nuestro bebé. Era una combinación, una pequeña personita de nosotros, él y yo, todo en uno.



Comencé a ponerme tan feliz, y supe exactamente el regalo que quería darle. Por eso dejé la prueba de embarazo, con el pequeño + rosado en el mesón del baño. Sil se enrolló en mi cuello mientras hervía la tetera y hacía una taza de te negro, levantando un cuchillo y una pera mientras me acomodaba en el sillón favorito de Edward, situándome al lado del piano de media cola que había instalado hoy como un regalo de San Valentín para él. Hoy estaría recibiendo dos, si estaba tan feliz sobre esto como lo estaba yo.



Hojee la televisión para ver una película, tomándome un momento para notar que era Dulce Noviembre, y para mi deleite acababa de iniciar. Puse la colcha, que siempre se las ingeniaba para oler como mi 'esposo', de la parte de atrás de la silla, envolviéndola alrededor del gato y de mí. Silvestre se mantuvo enrollado en una bola sobre mi regazo mientras yo comía.



Aproximadamente a diez minutos de la película oí un ruido en la puerta de enfrente.



"¡BELLA!" la profunda voz de Edward gritó. Sonreí. Él tendía a gritarme como un tonto.



"QUE," fue mi respuesta.



"¡TE AMO LOCAMENTE!" Trotó al pasarme, bajando por el pasillo a nuestra habitación.



"¡TE AMO MÁS!" Grité. Edward se rió entre dientes.



"¡TE AMO INCONDICIONALMENTE!" Eso me hizo estallar en un ataque de risitas. Puse la colcha lejos y Sil levantó la mirada adormilado hacia mí.



"¿Qué has estado haciendo hoy?" Preguntó Edward a través de la puerta.



"No mucho. Por el momento estoy comiendo una Pera China…" Edward soltó un silbido bajo.



"¡¿La obtuviste en China?" preguntó con emoción. Rodé mis ojos.



"¡Por supuesto!" duro con el sarcasmo. Edward se rió. "También hice Té, tu favorito."



"¡Cállate!" se rió, un poco más claramente. "Tengo que usar el baño, ya salgo." Una sonrisa perversa cruzó mi cara. Me paré, el gato cayendo al piso y corriendo por el pasillo mientras yo, casualmente, di un paseo hacia el baño. Me incliné contra la pared al lado de la puerta.



"Deje algunas de mis cosas en el mesón," le dije. "Puedes simplemente tirarlas, no las necesito más." Estuvo en silencio por un momento. Empujé la puerta y miré dentro. Edward estaba sosteniendo la prueba, sus ojos abiertos de par en par y su mandíbula bien abierta. Sonreí, se veía tan lindo. Lentamente levantó la vista hacia mí como si buscara una confirmación. Mordí mi labio esperando por su reacción.



Sus labios se curvaron en una sonrisa tonta. "¿En serio?" preguntó tontamente. Sonreí y asentí, inclinándome contra el marco de la puerta. Edward tiró la prueba y se agachó hacia el gabinete, sacando la caja de condones y comenzando a leer la parte de atrás frenéticamente. "Pero, ¡¿Cómo pasó esto?" exclamó.



"¿Tal vez fuimos un poquito vigorosos?" pregunté suavemente. Sus ojos salieron disparados hacia mí y tiró la caja de regreso al armario, parándose rápidamente e inclinándose sobre mí, besándome intensamente.



"Feliz día de San Valentín," murmuré contra sus labios. Edward sonrió con gran resplandor, iluminando completamente sus ojos antes que me pusiera contra él y me besara rudamente, respirando profunda e inestablemente.



"¡Estamos teniendo un bebe!" dijo con discreción, pero oh-tan-feliz. Sonreí ampliamente y luego con risitas salté en sus brazos y envolví mis piernas alrededor de su cintara. "Esto definitivamente hace que mi regalo sea nada," dijo frunciendo el ceño.



"Bien," fue mi respuesta. "Aunque, ¡aún tienes un regalo más departe mía!" La cara de Edward palideció, como si yo fuera a tener el bebe justo aquí o algo. Le di una gran sonrisa y besé sus suaves labios, sujetando con fuerza su mano y llevándolo a la sala por la que había pasado tan rápido momentos antes.



"Querido Jesús…" masculló antes de llevar la mano hasta su boca. "¡Bella!" exclamó. "¿Cuándo compraste esto?" Se veía aturdido, como un pequeño niño, mientras saltaba sobre la banca y se sentaba, levantando la tapa de las teclas de su piano e inmediatamente golpeó los acordes. Di una risita fuerte.



"Creo que tu volviste a olvidar, querido, que somos gente acomodada. Esto fue un poquito costoso, pero no fue nada, en serio, en comparación con cuanto te amo." Edward me miró sobre su hombro, sonriendo como loco. Extendió sus manos y me sentó su lado antes de adentrarse en una canción alegre. Estaba tan metida en el cuento, recostándome en su hombro que me tomó por sorpresa cuando envolvió sus brazos alrededor mío y besó mi cuello y mejillas enérgicamente antes de alcanzar mis labios.



"Estoy tan tremendamente feliz de que estés embarazada," masculló, sus ojos adormecidos pero aún divinos. Sonreí, presionando mis labios contra los suyos.



"Sólo hazme un favor y no ganes ningunos lindos kilitos de más. Eso me sacaría de mis casillas más que cualquier par de hormonas." Edward rió entre dientes y me besó de nuevo, antes que yo decidiera ser boba. "Entonces, ¿Dónde está mi regalo?" Pregunté emocionada. Él suspiró e hizo pucheros, claramente pensando que ahora su regalo era inadecuado.



"Bueno," dijo con un suspiro profundo, metiendo la mano dentro de su bolsillo. "Compré esto la semana pasada estando trabajando con Emmett." Sacó y sostuvo una cajita de terciopelo que me hizo perder el aliento. Por favor, dime que no va a hacer lo que creo que va a hacer. Se encogió, tan despreocupadamente, y la abrió, revelando un anillo de oro blanco con un diamante y dos esmeraldas de cada lado.



"Solamente te iba a preguntar si te querías casar conmigo," murmuró, sus ojos llenos con tanto amor mientras gentilmente deslizaba el anillo en mi dedo y yo lo miraba fijamente con mi boca abierta. Me sonrió e inclinó su cabeza hacia un lado, esperando por una respuesta. Chillé y me le tiré encima, besándolo con furia. Cuando nos separamos Edward se estaba riendo.



"¿Es eso un si?" me tentó. Sonreí y luego me reí antes de asentir y besarlo una vez más.



Edward me cargó al cuarto y me besó tontamente mientras acariciaba mi estómago, lo cual era más cosquilloso que si fuera una caricia dulce. Me le volé y me senté, levantando el teléfono y llamando a Alice mientras Edward se arrodillaba detrás mio, besando desde mi hombro hasta mi cuello y de bajada.



"¡Me voy a casar!" grité al teléfono antes que ella pudiera decir hola. Esto fue seguido por muchos grititos de ambas mientras Edward se reía entre dientes detrás de mí. "Eso no es todo lo que tengo que contarte," la tenté.



"¡Bella, mejor que me cuentes inmediatamente o que Dios me ayude, saltaré a través de este teléfono y te partiré en dos al estilo ninja!" Jasper estaba en el fondo, muriéndose de la risa.



"¡Vamos, vamos, Alice! ¡Eso no sería bueno para el bebe!" Y rápidamente colgué. El teléfono sonó tantas veces en las siguientes horas, pero lo ignoramos. En su lugar, bailamos alrededor de la cocina, besándonos y cocinando, pero mayormente besándonos y acariciándonos en lugar de cocinar. El tiempo en el horno se apagó mientras el timbre sonó- Alice.



"¿Podrías pasarme los guantes para el horno, Sr. Cullen?" pregunté, limpiando migas de mis manos en mi falda azul de flores. Edward sonrió y me los pasó, sus dedos pasando sobre mi anillo mientras me besaba con dulzura.



"Lo que sea para usted, Sra. Cullen."


Awwww! estoy al borde de las lagrimas =( esta historia es muy Dulcee... chicas lamento decirles que solo quedan 5 Capitulos!!!
pero se termina con la alegria de saber que, la historia si ha gustado! =) dejen sus comentarios, criticas, etc, etc..
Besos! ♥

2 comentarios:

Ana Maria dijo...

Estimado blogger, visité tu blog y está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Y por mi parte te pediría un enlace hacia mi web y asi beneficiar ambos blogs con mas visitas.

Espero tu Respuesta.

Un cordial saludo

anamariavgil@gmail.com

Ariusk dijo...

Ahhhhhhhhh me muero con tanta miel y ternuraaaaaaaaa Diossss q regalazos se dieron esos dos ajajaja y la forma en la q Bella se lo dijo a Alice mato de risa!!! Lo Ame los dos son muy lindosssss!!!! Ahora ver q dicen todos jejejeje!! Besos mi nena y saludos a la autora y a la traductora de este Fic!! y a ustedes mis nenas por hacernoslos llegasr a este, su riconcito tan hermoso!!! =)

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Seguidores

Sisters

adifferentworldforgirls

Afiliame

Fanfics
Fanfics

Blog Archive