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Me llamo Daneska Fals, vivo en venezuela, valencia, tengo 13 años, signo leo, cumplo en 8 de el 8 (agosto) soy muy loca y rara segun mis amigos (ojo no soy anti-social sino lo contrario) pues yo prefiero leer a ver tv, dormir en ves de salir y cosas así que no van dentro de lo comun! XD.. adoro pasar tiempo con mis amigos y familiares. estar en la compu, leer y escribir, me fascina sobremanera cuando me llega una rafaga de inspiracion (mucha de ella basada en Edward o Jake XD..) gracias por visitarme y estar un rato en mi loka compañia! =)
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jueves, 26 de agosto de 2010

Los Reyes Cullen

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de Dayan Hale.
 



Capítulo 9


Los días seguían pasando como si nada. Bella seguía siendo sirvienta de las tres habitaciones. Edward seguía enamorado de Rosalie. Alice no salía de su habitación. Jasper seguía con sus debates internos. Emmett seguía disfrutando de las noches entre los brazos de Rosalie. Tanya seguía investigando quien era la amante de Emmett.
Un día por la mañana Tanya se dirigía hacia el comedor y por casualidad, Rosalie también lo hacía.


- Buenos días Rosalie – saludó Tanya.

- Buenos días Tanya – saludó Rosalie fríamente y se acercó a la puerta del comedor.

- ¿oye Rosalie qué se siente engañar a tu prometido con su propio hermano?

Rosalie se quedó helada, afortunadamente le estaba dando la espalda a Tanya y no podía ver su expresión de sorpresa. No podía ser, Tanya no podía saberlo.

- No sé de qué me hablas Tanya – respondió Rosalie mirando a la otra princesa.

- Claro que lo sabes, tú engañas a Edward, eres la amante de Emmett – le dijo Tanya con toda la saña que pudo.

- No puedes probar nada Tanya, sólo estás inventando rumores – Rosalie le dijo molesta y entró al comedor.

Rosalie no podía creerlo, de todas las personas que se podían enterar tenía que ser precisamente Tanya. En el comedor estaban todos; los reyes, Alice, Jasper, Emmett y Edward.

- Buenos días – saludó Rosalie a todos y en ese momento entró Tanya.

Ambas saludaron a los presentes y se sentaron junto a sus respectivos príncipes. Rosalie escasamente pudo comer un plato de fruta, la furia estaba apoderándose de ella y con la furia, el terror. Si Tanya sabía que ella era amante Emmett quién sabe si supiera lo que Emmett y ella tramaban.

- ¿Cariño te encuentras bien? – le preguntó la reina a Rosalie.

- Sí, estoy bien su majestad, es sólo que…me sentí un poco mareada – mintió Rosalie.

- ¿Quieres que te acompañe a tu habitación? – ofreció Edward.

- No, estoy bien, de verdad – Rosalie le sonrió a su prometido con calidez, con esa sonrisa que lo cautivaba.

Todos se sumieron en silencio nuevamente. Alice estaba sentada junto a Jasper, y al sentirlo tan cerca y a la vez tan lejos simplemente la destrozaba.

- ¿Hija qué ocurre? No has tocado tu plato – el rey le dijo a su hija.

- Es que no, no tengo hambre padre – respondió Alice sin mirar a su padre.

En el ambiente se sentía toda la tensión que había entre los presentes. Y fue Rosalie la primera en excusarse. Luego, fue Jasper quien fue a ver a su hermana.

- ¿Qué tienes? – preguntó Rosalie al ver la cara de su hermano

- Nada.

- Jasper, eres un libro abierto, dime qué te pasa – Rosalie le pidió.

- Creo que me estoy enamorando de Alice – le confesó su hermano.

- ¿y eso es malo?


Jasper se planteó la pregunta. Sí, sí era malo. No podía lograr nada si se casaba con Alice, nada. No obtendría poder político, pero tendría una mujer que lo hacía sentir bien, tendría a la única mujer que lo podría hacer feliz. ¿Era tan malo renunciar al poder por el amor de una princesa como Alice?

-"No, es lo mejor que te podría pasar" le dijo la conciencia a Jasper.

- Jas, si eres feliz con Alice ¿qué importa lo demás? – Rosalie le puso una mano en el hombro a su hermano – no llegarás a ser rey, pero tú también tendrás poder en esta corte.
Jasper consideró lo que Rosalie le había dicho. Sí era cierto, y estos días sin Alice le habían ayudado a reforzar más ese sentimiento.

- Tienes razón – Jasper besó la frente de su hermana

- Claro que la tengo – Rosalie le dijo riendo – ahora ve y deja de matar a tu prometida con la duda.

Jasper salió de la habitación y Rosalie se quedó pensando en lo que le había dicho a su hermano. Él no sería rey, por supuesto que no, Rosalie jamás lo permitiría. Porque para que Jasper fuera rey tendría que pasar sobre Emmett y Edward y Rosalie evitaría eso a toda costa.

Alice salió del comedor y se fue a los jardines, se sentía tan deprimida que no tenía ganas de gana. Ni cuando Jasper la ignoraba se había sentido tan mal quizá eso fuera porque antes no lo había conocido tan bien como ahora.

Se fue al campo de entrenamiento, tomó unas flechas y un arco y se fue a practicar su tiro. Pero su humor simplemente no la dejaba concentrarse. Tiró la flecha y ésta se perdió entre los árboles.

- Ay Genial – suspiró Alice, dejó el arco en el suelo y se dispuso a ir por la flecha que había caído quien sabe donde.

Y Justo en ese momento, dos chicos del servicio se disponían a practicar su tiro.

Rosalie estaba en su habitación y no podía con el ansia, no podía, la estaba volviendo loca. En ese momento hizo algo completamente irracional, algo que ella y Emmett habían acordado no hacer, pero no tenía opción.

Rosalie escribió una nota. Y salió para dejarla en la habitación de Emmett. Afortunadamente para ella, Emmett y Carlisle iban al estudio del último y ambos la vieron pasar.

- Rosalie – saludó Carlisle

- Su majestad – se inclinó Rosalie levemente – Emmett

- Rosalie – Emmett tomó la mano de Rosalie para besársela y ella le dio un papelito.

Emmett la miró un tanto sorprendido y ella no alteró su expresión.

- ¿A dónde ibas Rosalie? – preguntó Carlisle

- A ningún lado en especial su majestad – respondió Rosalie.

- ¿íbamos a mi estudio, nos acompañas? – invitó Carlisle.

Rosalie lo pensó un segundo, no podía oponerse a la voluntad del rey, pero tampoco deseaba estar tan cerca de Emmett con el rey ahí.

- Por supuesto, majestad

- ¿Me permites? – Emmett le ofreció su brazo y Rosalie lo tomó.

Entraron al estudio y ambos príncipes se sentaron frente al escritorio y Carlisle se sentó tras él.

- Rosalie, me gustaría hablar con los dos acerca de sus compromisos
Emmett y Rosalie casi se dan de tumbos con la pared. Justo tenían que hablar de ello. Los dos en esa habitación, con el rey. No podía haber nada peor.

- ¿Qué deseas hablar de nuestros compromisos padre? – preguntó Emmett.

- Pues me gustaría que fueran honestos con ello, si aceptan, si se sienten seguros de su decisión, ya saben, me interesa mucho.

Emmett y Rosalie querían ser tragados por la Tierra en esos momentos.

Bella se despertó temprano en la mañana y comenzó sus deberes. Sólo que esta vez empezó con las recámaras de Emmett y Jasper, dejando al último la de Edward. Esos días sólo podía pensar en lo estúpida que era ¿cómo había dejado que pasara? ¿Cómo había podido ser tan ingenua? No sólo se había enamorado de un príncipe, se había enamorado de un príncipe heredero y vaya ironías de la vida, se había enamorado de él por medio de notitas.

Entró a la habitación de Edward y sin poder evitarlo, lo primero que hizo fue mirar debajo de la jarra. Ahí había, como siempre, una nota que el príncipe le dejaba todas las mañanas.

¿Sabes? Cada día es el mejor día de mi vida porque sé que voy a casarme con la mujer que amo y que me amará siempre.
E


Las lágrimas se derramaron de los ojos de Bella sin que ella pudiera evitarlo. Edward estaba enamorado de una princesa que se acostaba con su hermano. Y Bella no encontraba el valor para decírselo a Edward, no podría ver el dolor que eso le causaría al príncipe heredero. Ella no podía lastimarlo de esa manera.

Cuando terminó con sus labores, contestó la nota y dejó su contestación debajo de la jarra y ahí depositó los trozos de su corazón. La nota estaba dirigida, mas que al príncipe, a ella misma.

- Eres una estúpida Isabella – se dijo a sí misma – sólo tú podrías enamorarte de un príncipe.

Y así la oveja se enamoró del león.

Edward fue a su habitación no mucho después de que Bella saliera. Se sentó en la cama y miró la jarra. Mientras desdoblaba la nota, pensaba en lo que Bella le contestaría.

El amor hace que cada día sea único. No importa nada cuando uno está enamorado. A mí mi madre una vez me dijo: "Si el amor ha de soportarse, debe ser correspondido" Me alegra que usted esté enamorado su alteza, de alguien que lo ama.
B


Edward sonrió, claro que Rosalie lo amaba, su amor era correspondido al cien por ciento.
Emmett y Rosalie salieron del estudio de Carlisle completamente aliviados. Esa plática había sido de lo más incómoda y ambos habían mentido rotundamente.

Rosalie se fue a su habitación y Emmett recordó la nota que ella le había dado.

Tenemos que hablar, es urgente. 
R

Emmett esperó unos momentos antes de seguir a Rosalie a su habitación. Cuando entró vio que Rosalie miraba por la ventana con gesto ausente. Emmett se acercó a ella silenciosamente, la abrazó y comenzó a besar su cuello.

- ¿Qué es tan urgente, preciosa?

- Emmett – ella lo volteó a ver – Tanya ya sabe que tú y yo…

- ¿Qué? ¿Pero cómo se enteró? – Emmett se separó de ella completamente sorprendido.

- No lo sé, tenemos que hacer algo Em, si Tanya abre la boca nos va a arruinar todo el plan.

Emmett estaba consiente de ello y sólo había una manera de evitar que Tanya dijera algo.

- Emmett no…

- Rose, no tenemos otra opción y menos si Tanya sabe

- Ella no tiene pruebas, sólo son suposiciones suyas – Rosalie no iba a aceptar que Emmett aceptara el compromiso – Emmett si tú aceptas el compromiso y Edward muere subirás al trono con ella como tu reina.

Y si Emmett aceptaba el compromiso y mataban a Edward, de nada serviría. Rosalie bajó la cabeza para que Emmett no viera las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
Emmett se acercó a ella y le puso dos dedos debajo de la barbilla para que lo mirara a los ojos.

- Jamás, escúchame bien, jamás aceptaría a ninguna princesa que no fueras tú – Emmett le dijo – no voy a firmar el compromiso con Tanya ¿de acuerdo?

Ella asintió y Emmett la besó larga y posesivamente.

Jasper salió a buscar a Alice, tal vez había salido a practicar con el arco, con la princesa nunca se sabía que podría ocurrir. Al llegar al campo de entrenamiento no había nadie, pero había tres arcos tirados en el pasto y uno era el que usaba Alice.

Jasper alzó la mirada pero en ningún lugar vio a la princesa. Un mal presentimiento lo cruzó en ese momento y se acercó a los blancos con el pánico creciendo en su pecho.

Y mientras se acercaba, pudo distinguir con claridad el vestido de Alice por ahí tirado. Corrió hasta llegar a ella y al mirarla, el corazón estuvo a punto de detenérsele.

- ¡Alice! – se agachó y tomó a la pequeña princesa entre sus brazos.

Alice tenía clavada una flecha en el hombro y estaba toda llena de sangre. Jasper escuchó el suave latido de su corazón.

- Alice por favor despierta, por favor – Jasper estaba desgarrado por dentro. – Alice por favor no me dejes.

Jasper cargó a la princesa y la llevó corriendo al castillo.

- ¡Auxilio! – gritó y pronto llegaron Edward y unos cuantos sirvientes más

- ¿Jasper qué pasó? – preguntó Edward preocupado al ver a su hermana inconsciente.

- No lo sé, la encontré así cerca del tiro al blanco – Jasper le respondió a Edward.

- ¡Por Dios! – Rosalie estaba en lo alto de las escaleras – voy a buscar al rey.

Edward y Jasper llevaron a Alice a su habitación. Bella estaba entrando con ropa de la princesa en la mano. Al verla ensangrentada tiró la ropa y fue a verla.

- ¡Santo Cielo! ¿Qué le pasó? – Bella se acercó a los príncipes.

- Una flecha en el hombro – respondió Edward.

Bella se acercó a la princesa y tocó su frente, estaba helada.

- Tenemos que sacarle la flecha o perderá más sangre – declaró Bella
- Pero el doctor…

- No hay tiempo – Bella interrumpió a Edward – yo puedo ayudarla, pero necesito que me ayuden.

- Lo que sea – Edward le dijo mirándola.

- Bien, hay que detenerla de los hombros para sacar la flecha.

Jasper sostuvo a Alice de los hombros y Bella pudo ver el dolor en los ojos del príncipe que él sufría tanto o más que Alice. La flecha por fin salió y Bella curó la herida y la vendó cuidadosamente.

- Voy por agua caliente, tenemos que subirle la temperatura – Bella salió de la habitación y fue corriendo a las cocinas por agua caliente.


Cuando Bella subió de nuevo, Tanya, Emmett, Rosalie, y los reyes ya estaban ahí apiñados. Bella notó que el rey estaba muy preocupado, sin embargo la reina no parecía tan contrariada.

Bella se sentó al lado de Alice y le puso una toalla caliente en la frente y le pasó otra por los pies. Poco a poco la respiración de Alice se hizo más regular, y el color fue volviendo a sus mejillas.

- Iré por algo de comer por si despierta – dijo Bella a nadie en especifico

- Aguarda un segundo – pidió el rey - ¿Cuál es tu nombre?

- Isabella, su majestad – respondió Bella completamente sonrojada.

- Te agradezco infinitamente el que hayas salvado a mi hija Isabella – agradeció el rey.

- No tiene por qué agradecérmelo su majestad – Bella hizo una inclinación y salió hacia las cocinas.

Cuando Bella subió nuevamente con una sopa caliente y una jarra de agua, solamente estaba Jasper en la habitación. Estaba hincado junto a Alice y sostenía una de sus manos entre las suyas.

- ¿No despierta?

- Aún no – le dijo Jasper – Isabella de verdad te lo agradezco mucho, jamás podré pagarte el haberla salvado.

- Si me permite su alteza, no es necesario que me pague salvarle la vida a la princesa, pero lo que sí puede hacer, es hacerla feliz a ella – Bella dejó la sopa y la jarra – ella lo quiere alteza, de eso estoy completamente segura.

- Gracias Isabella – Jasper le sonrió a la muchacha y volvió su total atención a Alice.




 Chicass bueno aqui esta otro capitulo de la familia más loca xD que pasara...
 ¿Creen que con esto Jasper recapacitará?... Bueno les dejo un adelanto del proximo capitulo =)


Tanya miró a la otra princesa con una sonrisa un tanto malévola.
- Se lo agradezco mucho su majestad – Tanya dijo "humildemente"
- Sí, desde que los vi en el jardín aquella vez.
Tanya le dirigió una mirada acusadora a Rosalie y ella ni se inmutó, aunque le dolía no poder decir que ella era la mujer a la que había besado Emmett aquella noche.
- Bueno, la verdad es que no esperábamos que nadie estuviera mirando – Tanya dijo y miró a Rosalie.

1 comentarios:

Ariusk dijo...

Ajjaaja loca es para quedarse cortos jejej esos son los adams epicos jeje!!!

Pero me a gustado el capi!!! Pobre Jas y Alice de verdad espero ella se sane y sena felices!!

Y Bella Diossssss enamorada sola la pobre!! ya veremos como sigue eso!!

Besos nenasss!!

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