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DaneFals97♥
Me llamo Daneska Fals, vivo en venezuela, valencia, tengo 13 años, signo leo, cumplo en 8 de el 8 (agosto) soy muy loca y rara segun mis amigos (ojo no soy anti-social sino lo contrario) pues yo prefiero leer a ver tv, dormir en ves de salir y cosas así que no van dentro de lo comun! XD.. adoro pasar tiempo con mis amigos y familiares. estar en la compu, leer y escribir, me fascina sobremanera cuando me llega una rafaga de inspiracion (mucha de ella basada en Edward o Jake XD..) gracias por visitarme y estar un rato en mi loka compañia! =)
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jueves, 22 de julio de 2010

Los Reyes Cullen

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de Dayan Hale





Capítulo 6




Alice se levantó temprano la mañana del día siguiente muy emocionada, casi no podía esperar a que Bella fuera a ayudarla.



- Te ves muy inquieta el día de hoy – Bella entró a su habitación con una toalla limpia en las manos.



- Ay Bella ayer pasé uno de los mejores días de mi vida – Alice se tiró a la cama y Bella rió.



- Lo sé, lo sé, me lo dijiste ayer hasta que te cansaste – Bella puso la toalla en la silla – ahora si tantas ganas tienes de verlo ven acá para que te arregle.



Entre las dos escogieron el vestido que Alice usaría ese día. Era un hermoso vestido azul claro, con joyitas incrustadas en el pecho. Bella le arregló el cabello en caireles y le puso carmín en los labios.



- Te ves divina, ahora ve a buscar a tu príncipe – la apresuró Bella – ya no está en su habitación así que córrele.



- Gracias Bella eres lo máximo – Alice la abrazó y salió corriendo de su habitación.



Jasper se dirigía a la habitación de Alice, mientras más pronto manejara el arco, más pronto lo dejaría en paz. Pero una parte inconsciente, le decía que lo que quería era ver esa hermosa sonrisa y esos brillantes ojos.



Y que manera de encontrarse con esos ojos. Su pequeña princesa chocó contra su pecho.



- Ay Dios mío, ya empezamos contigo – suspiró Jasper agarrándola para que no se cayera.



- Hola buenos días Jasper – Alice ignoró su comentario y le dio un beso en la mejilla – espero que hayas pasado buena noche.



- Sí, lo hice, gracias – le respondió él aún con la sensación de sus pequeños labios en su mejilla - ¿qué tal tú?



- Muy bien…hasta que me caí de la cama.



Jasper la miró y se echó a reír, la manera en que lo dijo le causó tanta gracia que no pudo evitar soltar la carcajada. La joven princesa lo miró ofendida.



- No es de risa – le recriminó.



- Lo lamento Alice, es que solo tú podrías caerte de una cama tan grande – Jasper contestó.



Caminaron hasta los jardines juntos y una vez en el campo de práctica, Alice tomó el arco y Jasper se puso tras ella para ayudarla a apuntar.



- Me haces cosquillas con tu cabello – dijo Alice riendo.



- Alice, concéntrate – le ordenó Jasper.



- Claro, claro.



Pero por más que Alice intentaba concentrarse, la respiración de Jasper en su mejilla no le ayudaba mucho que digamos. Y su cercanía menos. Cuando Jasper le susurraba alguna instrucción al oído, Alice casi se derretía. Ese día, al menos, lograron que Alice pudiera darle al último círculo del tiro al blanco.



- No vas tan mal, hiciste una gran mejoría – la felicitó Jasper



- ¿Qué tal una sesión en la tarde? – preguntó Alice emocionada.



- No



- Por favor



- No



- Por favor



- ¿tú no entiendes lo que significa no?



- No



Jasper la miró, su princesa disfrutaba tanto haciéndolo rabiar y a él comenzaba a gustarle esa pícara mirada.



- Tú ganas – suspiró derrotado.



- Sí – Alice gritó emocionada y Jasper rió.



Emmett se levantó muy tarde esa mañana. Salió de su habitación recién se vistió y fue a desayunar. Casualmente, Tanya estaba desayunando también.



- Buenos días, Tanya.



- Buenos días Emmett



Emmett se sentó justo del otro lado de la mesa, evitando que hubiera algún contacto entre ambos. El desayuno pasó silenciosamente, Tanya miraba penetrantemente a Emmett, esperando que él la mirara por fin.



El príncipe estaba conciente de las miradas de la princesa y él las ignoró olímpicamente. Cuando acabó de desayunar se levantó de la mesa y antes de que se fuera, su madre llegó acompañada de Rosalie.



- Hijo, buenos días – Saludó Esme.



- Buenos días madre, Rosalie – le dio un beso a su madre en la mejilla y besó la mano de Rosalie.



- Buenos días Emmett – saludó la princesa



- Oye hijo ¿por qué no acompañas a Tanya a los jardines?, se muere de ganas por conocerlos y estoy segura de que tú podrás guiarla de maravilla.



Emmett miró a Rosalie y ella le devolvió la mirada sin ninguna emoción. Asintió y salió con Tanya colgada a su brazo. Mientras caminaban por los jardines Tanya se pegaba por completo al cuerpo del príncipe, él simplemente trataba de ignorarla.



Pasearon por todos los jardines sin decirse una palabra. Al llegar a las fuentes escucharon un grito y una risa masculina. Emmett se acercó y vio a su hermana en la fuente y a Jasper botado de la risa.



- ¡Alice! ¡por Dios! ¿Qué te pasó? – le preguntó Emmett sacándola de la fuente.



- No lo sé, me resbalé y me caí – respondió la princesa muerta de la risa.



- Jasper creo que tienes que cuidarla un poco más o te quedarás viudo antes de casarte – le previno Emmett a Jasper riendo.



El comentario dejó a Jasper hundido en pensamientos. Esa era una brillante manera de deshacer su matrimonio con Alice, si ella muriera antes de la boda, él quedaría libre. Miró a su prometida, tenía una cara enfurruñada, pero en sus ojos se adivinaba la diversión.



Entonces llegó a la mente de Jasper la vista de Alice, inmóvil, pálida y con sus ojos tan expresivos, cerrados para siempre. Un temblor de terror en estado puro lo invadió. Jamás podría soportar la imagen de Alice muerta. Había muchas maneras de romper el matrimonio, pero que Alice muriera, eso él no lo iba a permitir, no mientras estuviera en él el poderla proteger de tan terrible destino. Y Jasper creía que mantenerla con vida sería una tarea que le implicaría mucho tiempo.



Alice se sentía feliz…y completamente mojada. Lo primero porque por fin oía y veía a Jasper reír y lo segundo pues, la verdad es que se atoró con sus propios pies. Definitivamente Jasper estaba sacando la torpeza que se hallaba muy dentro de ella, pues generalmente era muy ágil, pero desde ayer, su coordinación se había perdido desde el mismo momento en el que Jasper la tocó por primera vez.



Bella fue a su habitación después de acabar con la limpieza de las tres habitaciones de los príncipes. Al entrar, vio en su cama un libro nuevo. Se acercó temerosa y vio una nota sobre él



Isabella: considera esto una disculpa, no pretendía ofenderte anoche, simplemente me impresiona que razones mejor que muchos nobles que conozco. Acéptalo…o haré que te cuelguen.



E.



Bella rió y se preguntó si el príncipe Edward no tendría un gemelo malo. Entonces miró el libro y se sorprendió. William Shakespeare; Roméo y Julieta. Era una obra que Bella moría por ver, Shakespeare era un gran escritor, pero ella jamás había leído nada de él. Su obra era conocida y muy famosa. Bella se acostó en su cama y se dedicó a leer.



En el tercer acto, las lágrimas caían por sus ojos sin control. Para el quinto y último acto, Bella ya no podía parar de llorar. Mientras cerraba el libro y se secaba las lágrimas, ella deseó algún día poder ver esa obra en un teatro.



Cuando terminó de leer fue a dejarle una nota al príncipe Edward, en el mismo lugar de siempre.



Rosalie fue a caminar por los senderos cuando miró a su prometido sentado bajo la sombra de un árbol, leyendo.



- Siempre leyendo – le dijo ella. Edward alzó la mirada y la miró con una sonrisa, ella se la devolvió.



- Es una de mis pasiones – Edward se puso de pie y abrazó a su princesa – pero ninguna pasión puede compararse a la que siento por ti. – Edward besó a Rosalie con dulzura y algo de pasión.



- ¿Qué lees ahora? – preguntó Rosalie mientras caminaba del brazo de Edward.



- Es una obra de teatro, se llama Roméo y Julieta, es una obra relativamente nueva – Edward le respondió.



Y era cierto, dos ejemplares habían llegado al castillo y Edward se tomó la libertad de regalar uno. Mientras caminaban por ahí, los pájaros cantaban y el sol brillaba en lo alto.



Tras una hora de estar con Tanya, Emmett por fin pudo tener un momento a solas. Se fue a un lugar tranquilo y se quedó acostado en el pasto, sintiendo como el calor del sol lo iba adormeciendo.



Por la tarde, después de la comida Alice y Jasper regresaron al campo de entrenamiento.



- Alice creo que deberíamos dejarlo, no puedes esforzarte tanto, vas a cansarte demasiado – la previno Jasper.



- Estoy bien, soy chiquita pero soy fuerte – le dijo la pequeña princesa



- Yo diría diminuta – murmuró Jasper y Alice le aventó una piedrita a la cabeza.



- Escuché eso – la princesa le dijo molesta.



Y mientras estos dos príncipes, jugaban al tiro al blanco, había una princesa caminando entre los pasadizos del laberinto vegetal que había en los jardines. Estaba medio desorientada, pero sabía que podría salir, había dejado caer semillas a lo largo del camino que había recorrido (N/A: no lo saqué de Hansel y Gretel ¿ok?)



Llegó a una bifurcación y se preguntó hacia dónde tendría que ir, se dirigió a la izquierda, entonces vio que era un callejón sin salida así que se dio la vuelta, pero alguien le impidió el paso.



- ¿Perdida, Rosalie? – preguntó esa voz que la hacía estremecer de puro placer.



- Absolutamente – respondió la princesa.



Un instante después ya estaba recargada en el "muro" y tenía a aquel hombre encima de ella, besándola y acariciando su cuerpo febrilmente. Rosalie estaba desabrochando la camisa de su amante y acarició los fuertes músculos de su abdomen.



Edward estaba en el laberinto, siempre que se sentía confundido iba ahí, ya se sabía todos los callejones sin salida, las bifurcaciones, todo. Lo conocía como la palma de su mano. Mientras caminaba por ahí, pensaba en la última nota que Isabella le había dejado. Él no podía cambiar el mundo, pero sí podía mejorar el mundo que lo rodeaba y quizá, cuando llegara al trono podría hacer de Inglaterra un mundo mejor.



Llegó a un punto donde había una bifurcación, sabía lo que le esperaba a la izquierda, un callejón sin salida por lo que tomó el camino de la derecha y siguió con sus divagaciones. Al salir del laberinto, regresó al castillo. Iba recordando la primera vez que entró, él tenía 6 años y le había dicho a Emmett que lo acompañara.



Su pequeño hermano lo siguió, Emmett siempre había admirado a Edward cuando eran niños, así que lo siguió sin dudarlo. Pero en esa bifurcación por la que había pasado minutos antes, Emmett dio la vuelta y se quedó en el callejón, Edward corrió como loco buscando a su pequeño hermano. Lo encontró tras varias vueltas, estaba sentado en el pasto llorando.



Cuando se reunió con Edward, los niños estaban asustados, había anochecido y la oscuridad los asustó a ambos. Se quedaron en ese callejón sin moverse. ¿y quién los encontró ahí? Pues nada más y nada menos que su padre.



- Niños, pero que susto nos han dado – exclamó Carlisle aliviado y sus dos hijos corrieron a abrazar a su padre, completamente asustados. – tranquilos, están conmigo, ahora vámonos de aquí, su mamá está vuelta loca.



Edward rió al recordarlo, su madre estaba embarazada de Alice en ese momento por lo que no podía moverse de la cama. Al verlo Esme lo abrazó fuertemente y lo besó repetidamente en la frente.



- ¡Cielo santo! No vuelvas a asustarme de ese modo Edward Cullen te lo advierto.



Y nunca más lo volvió a hacer. De hecho, sólo Emmett conocía el laberinto igual que él, ambos habían ido ahí varias veces de jóvenes. Edward entró a su habitación aún con su copia de Roméo y Julieta en la mano.



Inmediatamente miró debajo de su jarra. Sonrió al ver la letra de Isabella.



Me ha encantado el libro, se lo agradezco mucho su majestad. Y no era necesario que me lo diera.



I.



Tocó la puerta de Isabella y la chica le abrió unos segundos después, sus ojos estaban llorosos.



- Su alteza, ¿qué se le ofrece? – preguntó secándose las lágrimas.



- En realidad, sólo quería saber que opinabas del libro – le dijo Edward.



- Me encantó su alteza, jamás me habían dado un regalo así – respondió Bella – en serio no era necesario.



- Sé que tú le darías un mejor uso que cualquier otra persona en este castillo – Edward comentó.



Bella había leído nuevamente el libro. Tras su segunda lectura, aún seguía llorando. Edward la miró detenidamente, la chica se había conmovido con el final de la obra, se notaba a leguas.



- ¿Hay algo que pueda hacer por usted, su alteza?



- En realidad sí, oí que Alice te llama Bella y me pregunté si podría yo llamarte de la misma manera.



- Claro que sí, su alteza.



- Muy Bien, entonces buenas noches Bella – se despidió él.



- Buenas Noches príncipe Edward – respondió la muchacha y entró a su habitación nuevamente.



Bella fue a la habitación de los otros príncipes, para ver si alguno necesitaba algo, pero ninguno de ellos estaba en sus habitaciones. Subió a la de Alice y la encontró metida en la cama con una sonrisa en los labios.



Bella aún recordaba como había regresado la princesa al castillo, muerta de frío y a punto de congelarse con la ropa tan mojada. Bella tuvo que ordenar un buen baño y luego la dejó arropada en su cama. Vaya sorpresa que se llevó al verla ahí tan calladita.



- Que raro es verte acostada y no bailoteando por todos lados – dijo Bella sonriendo mientras atizaba el fuego de la chimenea.



- ¿sabes Bella? Creo que Jasper es una persona muy buena por dentro – Alice comentó – es que, no lo sé, siento que es muy reservado en cuanto a sus sentimientos pero sé que cuando los saca a relucir son auténticos.



- Y yo pienso que debes de dormir y no ponerte a divagar – sugirió Bella tapándola bien.



- Gracias Bella



- Buenas noches Alice.



El rey y la reina estaban en su habitación. Carlisle estaba acostado en la cama leyendo y Esme daba vueltas por toda la habitación inquieta.



- Esme, ya acuéstate mi amor – le pidió el rey a su esposa.



- Es que no puedo, en serio no puedo – Respondió Esme nerviosa.



Entonces se asomó por la ventana y, con la luz de la luna, vio dos figuras caminando hacia el castillo. Una, estaba segura de que era Emmett, y la otra no podía distinguirla, entonces la otra silueta se movió y Esme vio relucir ese cabello dorado y su corazón se emocionó al ver que se besaban.



Claro que era Tanya, por fin su hijo había decidido abrir los ojos. Al verlos besarse y entrar al castillo, todas las preocupaciones de Esme se fueron, de hecho se sintió un tanto…provocativa.



- ¿Carlisle? – llamó coqueta



- sí – Carlisle no apartó la vista del libro. Esme caminó hasta la cama y se acostó sobre su marido.



- Creo que hay otra manera de pasar la noche que leyendo mi amor – Esme le quitó el libro de las manos y lo dejó en la cómoda.



- ¿Cómo que se te ocurre, esposa mía? – preguntó Carlisle captando el humor de su mujer



- mmm… muchas cosas – respondió la reina coquetamente.



Entonces se inclinó y apagó la vela con la que Carlisle había estado leyendo. El rey tomó a su esposa de la cintura y la acostó en la cama, ella rió y luego su risa fue silenciada por un beso.




Pequeño adelanto ;)

Entonces Jasper la tiró en la cama…y él cayó sobre ella. Sus miradas colisionaron y algo en el interior de ambos se agitó. La respiración de Alice se volvió irregular mientras que a Jasper, el corazón comenzó a latirle rápidamente.



Les gusto? hay espero que si, =)
porque a mi esta historia me encanta! como dicen Krlita y Ariusk esta familia es peor que los locos Adam =P
Besos! ♥

1 comentarios:

Ariusk dijo...

Arggggg los locos Adam ajaja pero ni los Simpsom q me entretienen tanto jijij!! Esa gente no se entiende entre ella misma!!! y ummm como Jasper q la cama de Alice es muy grande??? me pregunto yo!! nadie me saca de la cabeza q fue el quien mire... ajajaj siii, si fue asi pues esperi rectifiq se ve q le esta agarrando cariño a ella.

Rosalie es una ·$·$·%&&% engañandome al pobre de Ed, en cuanto a Bella la apoyo Ed como q tiene un hermanillo gemelo x hay pero Dios dos como el?? me muero. Has q a mi no e gusta hacer fics me da miedo pero hay una buena idea Ed pero al cuadrado Dios baba doble!!! jeje en fin lindas me a encantado!!

P.D quien se imaginaria a los serios de Esme y Carlisle??? jeje

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